Las stablecoins son activos digitales estables que se están convirtiendo rápidamente en una parte importante de las finanzas institucionales. Conectan eficazmente los mercados financieros tradicionales con la tecnología blockchain, proporcionando liquidaciones rápidas y predecibles.
Según el informe de Moody's, el volumen de transacciones en este segmento se cifra ya en varios billones de dólares, lo que indica que las stablecoins están pasando de ser un instrumento especulativo a un medio de pago de pleno derecho.
En su último análisis, Moody's identifica las stablecoins como un elemento clave para mejorar la eficiencia de las transacciones financieras en las entidades. El informe señala que la oferta total de stablecoins ha aumentado un 33% para el añoa más de 304.{{1}} millones de dólares, gracias a su vinculación a monedas fiduciarias como el dólar estadounidense.
Los analistas también subrayan que instrumentos como USDT o USDC ya se utilizan para cubrir riesgos en las carteras de los grandes fondos.

Para las instituciones, las stablecoins son ante todo una herramienta para transacciones rápidas y baratas. Permiten que el capital se mueva instantáneamente entre los mercados sin los retrasos y pérdidas asociados a las transferencias bancarias tradicionales.
Además, las stablecoins aumentan la liquidez y permiten entrar o salir rápidamente de las posiciones. Por eso, los hedge funds y las sociedades de gestión las utilizan como colchón financiero en tiempos de volatilidad del mercado.
Principales ventajas para los inversores:
En la práctica, las stablecoins se utilizan activamente para pagos internacionales, donde los sistemas tradicionales pueden tardar varios días en funcionar. Por ejemplo, JPMorgan utiliza una solución blockchain para clientes corporativos, que permite pagos casi instantáneos.
Al mismo tiempo BlackRock utiliza USDC en el proceso de tokenización de productos financieros, simplificando la circulación de activos y el acceso a los mismos en distintos mercados. Esto demuestra que las stablecoins no solo agilizan las transacciones, sino que también abren nuevas oportunidades para los inversores globales.
El mercado de stablecoins podría alcanzar los 2030 billones de dólares en 3, según los expertos, gracias a una mayor regulación y a la integración con las CBDC. Moody's prevé la expansión de su papel en las finanzas descentralizadas (DeFi).
Sin embargo, retos como las barreras normativas en EE.UU. o los riesgos de ciberseguridad obligan a las entidades a adaptarse. Los analistas aconsejan vigilar los informes de las agencias para responder a los cambios a tiempo.
Las stablecoins se están convirtiendo gradualmente en la base operativa de las finanzas institucionales, y no sólo en otra clase de activos digitales. Para los inversores, esta es una señal para pasar de la observación a la integración práctica: analizar las soluciones de infraestructura, los modelos de respaldo y los ecosistemas de los principales actores, como Binance y Circle.
Quienes empiecen a trabajar ahora con stablecoins obtendrán una ventaja estratégica en el sistema financiero, donde la velocidad de las liquidaciones y la confianza en el dinero digital se están convirtiendo en factores clave del éxito.
Fuente: Noticias Binance
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